domingo 3 de febrero de 2008

La Ultima Carcajada de Heath Ledger



A la espera de su último filme, donde interpreta a un Guasón más burlesco y dañado que nunca, abundan versiones sobre el día de su muerte, el martes de esta semana. El actor quería dirigir este año y dicen que nunca se repuso de su ruptura con Michelle Williams.

Una escena tremenda: en Secreto en la Montaña, Ennis Del Mar (Heath Ledger) aspira el aroma de la camisa colgada en el clóset de Jack Twist (Jake Gyllenhaal), intentando recordar el amor perdido. Una escena terrible: CNN transmite el traslado del cuerpo sin vida de Heath Ledger (28), desde un edificio en Manhattan, mientras un centenar de fotógrafos y cámaras de TV hacen brillar la camilla a ruedas que lleva con una capa oscura y cuatro amarras el cadáver del australiano. El cómo y por qué sucedió ha dado para diversas versiones: inicialmente la policía de Nueva York dijo que el departamento donde ocurrió la tragedia pertenecía a Mary-Kate Olsen, pero luego se retractaron. También la policía habló de "claros signos" de que se trataba de un suicidio, pero horas más tardes mencionaron tres frascos de pastillas en la pieza, de que sufría de pulmonía y de que probablemente se trataba de una muerte accidental, versión que también respaldaron sus padres. Más allá del informe de la autopsia, el mito se alimenta rápidamente. Y como un misterio más de Hollywood, la historia seguramente tendrá versiones encontradas.
La muerte dejó en shock a la industria del cine. Entre otras cosas, porque el actor era considerado uno de los mejores de su generación. Ledger alcanzó a filmar 18 películas, pero definitivamente pasará a la historia por su papel de un vaquero homosexual en la cinta de Ang Lee. Por su notable actuación, que le valió una nominación al Oscar -que mereció ganar-, fue comparado en 2005 con el estilo de Marlon Brando y Sean Penn: tipos rudos, que actúan básicamente con gestos y miradas y que parecen vivir literalmente el personaje. Por rodar esa cinta, además, conoció a Michelle Williams, quien transformó su vida: tuvieron una hija (Matilda Rose, que hoy tiene dos años y de la que Jake Gyllenhaal es el padrino). La relación con ella terminó sorpresivamente en septiembre pasado.
Ese mes, aseguran algunos reportes de medios estadounidenses, habría intentado suicidarse, pese a que la pareja había dicho que su ruptura había sido "en muy buenos términos" y luego de "tratar de hacer lo posible para que todo resultara", como aseguraron sus agentes a la revista People. Cuatro meses después, accidentalmente o no, murió, llevándose consigo sus enigmáticos últimos meses de vida, salpicados desde por una depresión profunda por el quiebre con Williams hasta supuestos affaire con Lindsay Lohan y la top model Helena Christensen, que nunca fueron confirmados. Esta última, de hecho, dejó un mensaje en la contestadora diciéndole que iba a visitarlo el día de su muerte. La modelo quedó consternada cuando se enteró de la notocia: "Estoy triste y shockeada. Acababa de dejarle un mensaje y oír su voz en la máquina. Él era un ser especial y genuino, con un extraordinario talento y muy honesto con sus sentimientos", declaró a la revista Female First.

Why So Serious?
La carrera del australiano fue errática y con uno que otro proyecto que no tomó el vuelo que se esperaba, como Ned Kelly (2003, junto a Orlando Bloom), Los Hermanos Grimm (2005, con Matt Damon) o Casanova (también de 2005). Incluso se salvó de estar en ese bodrio de marca mayor llamado Alexander, porque a último minuto el cineasta Oliver Stone lo dejó de lado para preferir a Colin Farell. Pero también acertó en algunas, como muy liviana pero entretenida El Patriota (2000, con Mel Gibson), la comedia adolescente 10 Cosas que Odio Sobre Ti (1999, donde tiene una memorable escena cantando Can't Take My Eyes Off You) y fundamentalmente por Cambio de Vida (2001, donde interpretó al hijo suicida de Billy Bob Thornton) y en I'm Not Here, donde fue uno de los actores que interpretó a Bob Dylan.
Sin embargo, el mayor proyecto fílmico de su carrera, y que prometía consagrarlo como estrella, aún está por verse. Porque para el 17 de julio se espera el estreno de la que, con seguridad, será su gran taquillazo: Batman, El Caballero de la Noche, donde encarna al Guasón. Las imágenes que se han adelantado perturbaban antes de su muerte y más ahora: Ledger luce su cara blanca de maquillaje, los labios rojos y con cicatrices y el pelo verde preguntando Why So Serious? Un Joker oscuro que, dadas las circunstancias, se verá aún más tétrico cuando se estrene en los cines y donde, se ha adelantado, el actor logra un formidable desempeño. El estudio, Warner, ya hizo cambios y decidió quitar la frase de su campaña promocional luego de la tragedia, por la connotación que ahora podría tener. Ya se habla de que será una película de culto y el actor, antes de fallecer, había hablado profusamente de la experiencia de rodarla: "No había ninguna limitación sobre lo que el Guasón podía decir o hacer. Nada lo intimida, porque para él todo es una gran broma. Es el trabajo más entretenido que he hecho y que probablemente haré", lanzó en una entrevista, cuando estaba en buenas relaciones con la prensa. Porque la relación con los medios fue tirante: en 2006 denunció que los paparazzi lo habían echado de su natal Australia, al punto de vender la casa que tenía en Sydney. "Siento como su los paparazzi estuvieran pateándome fuera de la ciudad", dijo en esa oportunidad.
Quienes conocieron al actor -que nunca tuvo estudios formales de teatro y que ni siquiera terminó su educación secundaria- lo han definido como "extremadamente tímido", "buen actor" y "buen padre", pese a su fama de galán que lo llevó a emparejarse con actrices como Naomi Watts (con quien pololeó un año y medio) y Heather Graham. Dicen que se fue de su casa a los 16 años y con 69 centavos en el bolsillo, que desechó una prometedora carrera en el mundo del hockey y que también dejó atrás a sus padres divorciados y a sus tres hermanas que, como dijo una vez, lo veían como a un extraño. "Si trato de regresar a Australia tanto como puedo es sólo por ellas", reconoció en una entrevista.
La sorpresiva muerte del actor -que tomaba clases de canto y piano y que era dueño de un pequeño sello discográfico llamado Masses Music, en Los Angeles- dejó varios proyectos inconclusos. Uno de ellos es la nueva cinta de Terry Gilliam, The Imaginarium of Doctor Parnassus, que había comenzado a rodarse en diciembre. También quedó en el camino Tree of Life, próximo proyecto de Terrence Malick, para el que Ledger estaba negociando fichar como protagonista, según The Hollywood Reporter, para estar junto a Sean Penn. Además, queda la incógnita de cómo habría sido su ojo tras las cámaras: hace un par de meses había confesado que quería debutar como director de cine antes de fines de 2008. Una de tantas cosas en la vida de Ledger que quedan sin respuesta.