domingo 3 de febrero de 2008

Into the Wild

Into the Wild es la película que más quiero ver este año. Fue ninguneada por los Oscar pero da igual. Sean Penn, maestro, está nuevamente tras la cámara. Este es un artículo publicado por La Nación. Es para calentar motores para cuando llegue la película, que todavía no tiene fecha de estreno en Chile...





La ruta salvaje de Sean Penn

El filme narra la historia de un joven de 24 años que regaló todas sus pertenencias y escapó hacia Alaska sin ni un peso en el bolsillo. La música es de Eddie Vedder.

Alaska es para los estadounidenses un territorio mítico. Una zona de naturaleza que ni el acelerado desarrollo durante la II Guerra Mundial ni el posterior descubrimiento de petróleo pudo domar.
Chris McCandless tenía 24 años cuando rompió sus documentos, donó todos los ahorros de su vida y comenzó su camino hacia el noroeste. Se cambio el nombre a "Alexander Supertramp" y mientras se perdía por Arizona, California y Dakota buscaba trabajos temporales para comer y dormía donde lo pillara la noche. Había nacido en Virginia, al otro extremo del país y se había titulado de historiador y antropólogo. Sus padres, que trabajaban en la NASA, no pudieron encontrarlo.
Su historia terminó con su muerte en un bus abandonado donde sobrevivía en Alaska y fue cubierta por Jon Krakauer para la revista Outside en 1993. Él encontró su diario de vida, recorrió los mismos caminos y terminó escribiendo un best seller de no ficción llamado "Into the wild".
Sean Penn lo leyó y vio en McCandles todo lo que le interesaba decir para regresar a la dirección. Luego convenció a los padres de McCandless para que lo autorizaran a escribir el guión, llamó a Eddie "Pearl Jam" Vedder para musicalizarla y se fue con Emilie Hirsch (que encarna a McCandless) y todo su equipo a la mismísima Alaska a rodar "Into the Wild" ("Hacia rutas salvajes"), una de las ganadoras del reciente Festival de Cine de Roma y de futuro estreno en Chile.

EN EL CAMINO

Generalmente la crítica al "capitalismo salvaje" en el cine comercial está en la violencia o la comedia irónica ("Borat"). "Into de Wild", al contrario, es un verdadero drama griego.
"La fuga y la búsqueda de algo que al final es la libertad es lo que me atrajo de la historia. Ojalá que inspirara a los jóvenes occidentales a renunciar a las comodidades de la vida moderna para buscarla y al final conocerse a ellos mismos", señaló Penn en Roma. "Hay que hacer todo lo necesario, incluyendo el cambio de piel, para sentirnos vivos de verdad", dice el actor/director quien viajó a apoyar a Irak antes de la invasión estadounidense, reporteó el desastre del huracán Katrina para Rolling Stone y ahora defiende a Hugo Chávez ante el espanto del célebre entrevistador David Letterman.
Mientras el protagonista se sumerge en la naturaleza (no por nada era fanático de Jack London), uno comienza a desesperarse porque conoce el final. Pero también existe una foto donde aparece junto a las latas del bus abandonado que le sirvió de refugio. Y tiene esa clase de rostro feliz que pocas veces se ve en las ciudades.
La música de Eddie Vedder, en su mayoría canciones acústicas y tristes, suenan perfectas para la epopeya de este chico que comenzó en 1992 cuando Pearl Jam la rompía con su disco Ten.
Después de todo, McCandless encarna a la perfección la década pasada, antes que Internet fuera el gran espacio social y los jóvenes demasiado individualistas para montar una revolución, especialmente porque sus padres fracasaron en ello.
"La rabia ante la estupidez es el mejor combustible para crear", señaló ante Penn frente a un público que terminó aplaudiendo de pie esta película. Es que, a pesar de todo, parafraseando a Bogart: "siempre tendremos Alaska".